Scroll to top
en es

Prada, Aceite de Bodegas Antonio Alcaraz Medalla de Oro en el Olive Japan 2020

El aceite de oliva es sin duda el “banderín de proa” de la dieta mediterránea y el primer estandarte que guía en el mundo entero el recorrido de la Marca España. Porque lo tiene todo: prestigio, sabor, calidad, es saludable y simboliza como nadie los valores del esfuerzo, la nobleza y el buen hacer de los hombres del campo.

El aceite de oliva es la piedra angular sin la que nada se entiende en el mundo de la gastronomía. El punto de partida de toda cocina. El condimento básico, esencial e insustituible en toda mesa. El vértice a partir del cual nace el sabor. La Gastronomía con mayúsculas, como la entendemos hoy, sería otra cosa sin el aceite de oliva.

Así lo entiende también el pueblo japonés, indudablemente culto y tradicionalmente respetuoso con la alta gastronomía y el culto al paladar. Hasta tal punto es así que el País del Sol Naciente, cuenta con su propio evento mundial en honor y reconocimiento al aceite de oliva.

El Olive Japan, es uno de los principales acontecimientos mundiales entorno al Aceite de Oliva, donde se dan cita productores de todo el mundo, con sus mejores productos, para competir por sus prestigiosos premios y galardones. En este certamen se exigen los más altos estándares de calidad y profesionalidad.

En el Olive Japan 2020, el Aceite de Oliva PRADA, de Bodegas Antonio Alcaraz, y también el Ñ, de la misma bodega, han obtenido la medalla de oro compitiendo con más de mil muestras procedentes de 23 países de todo el mundo. El aceite de oliva Prada, extraído 100% de aceituna de la variedad Picual de olivares de Canena, en Jaén, se obtiene de olivas recolectadas en verde para alcanzar su pleno sabor. Siendo aún verde la oliva es cuando más intenso es, no sólo su aroma, sino también su delicado sabor, aunque para ello se sacrifica cantidad por calidad. Esa es la idea al recolectar para obtener este aceite de aroma intenso a hierba y tomatera, que le confiere un sabor afrutado y equilibrado.

Desde la concepción de la idea del Aceite Prada, la Gerencia de Bodegas Antonio Alcaraz tuvo claro que un producto de tan alta calidad, ha de ir envasado en un recipiente a la altura de su excelente contenido. Una botella de vidrio dorado simboliza a la perfección la idea y el concepto de “oro líquido” con el que pretende concurrir a las mesas más exigentes de todo el mundo.

En QC Creativos hemos celebrado especialmente este reconocimiento, como si fuera algo nuestro porque, aunque no hemos intervenido en elaborar el contenido, sí lo hemos hecho en el continente. La botella de Prada ha sido cosa nuestra, desde la idea y elección de la botella, hasta la producción, serigrafía, ejecución y seguimiento completo de la producción de las mismas.